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  1. Isa-Alba dejó su vivencia:

    Buenas tardes. Mi nombre es Isa-Alba. Mi hija murió hace un año y tres meses. Su muerte vino sin avisar. Una niña de 14 años viva, atleta y feliz. Muerte cerebral fulminante en 24 horas. Sus órganos salvaron cuatro personas en lista de espera de hígado, riñones y páncreas. Desde aquel día, víspera de Navidad, la vida de nuestra familia ha dado un vuelco.

    Asistimos a actividades de asociaciones de personas trasplantadas de nuestra provincia que nos acompañan, abrazan y apoyan. No estamos solos.

    También asistimos a reuniones con padres que han perdido a un hijo/a que a mí personalmente me causan mucho dolor, porque desde la muerte de Alba me he convertido en una mujer hipersensible y comprendo el dolor de las personas que sufren.

    Me ayuda, en este nuevo camino, la lectura de libros de autoras como Anji Carmelo “Déjame llorar”, de Elizabeth Kübler “La rueda de la vida” “La muerte un amanecer” (también audio) y ver la película autobiográfica de Elizabeth en este enlace https://www.youtube.com/watch?v=jgubKFrFj2E
    Otros libros de Jorge Bucay “El camino de las lágrimas” y “Lagrimas de vida” de Susana Herrera, mi paisana.

    No conozco tu libro. Es posible obtenerlo en epub?

    Gracias, por permitir este espacio.

  2. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Chari, dices una verdad enorme cuando afirmas que junto con tu madre perdiste mucho más que a tu madre. Es bien cierto que el vacío que dejan nuestros seres queridos al morir descompone la estructura del armazón vital sobre el que se organizaba nuestra existencia. Y por tanto, no sólo nos toca llorar su dolorosa pérdida, sino también el trabajo de reconstruir nuestro entorno; asumir nuevos roles. Una tarea que si bien podemos compartir, nadie puede hacer por nosotros. Tarea dolorosa y extenuante.
    También es bien cierto que es a nosotros, los dolientes, a quienes nos toca explicar a nuestros allegados cómo nos sentimos y en qué modo desearíamos que sucedan las cosas, para que nos comprendan.
    En mi caso, el blog es también mi vehículo para hacer llegar mensajes. Porque a menudo me resulta más fácil escribir que verbalizar lo que siento.

    ¿Qué podría suceder si mostrases tu comentario a aquellos en quienes buscas apoyo y comprensión?

    En cuanto a las Navidades, coincido en gran medida con tu postura. Pero soy consiente de que tampoco nadie me obliga a nada. Pudiera eludirlas por completo, como hago con el día de Reyes, sin mayores consecuencias. Pero sopeso el malestar que me producen frente a lo que los míos esperan de mí y mi compañía les aporta y elijo libremente. Aunque me duelan, el balance acaba siendo positivo.

    Aseguras también que aunque has llegado a aceptar la muerte de tu madre, en cambio, no la superarás jamás. Que ni tú, ni tu terapeuta lo habéis conseguido.
    Comprendo, porque he vivido este proceso, la dificultad que entraña discernir entre aceptación, resignación y superación. Sólo tú sabes lo que realmente bulle en tu interior. Aunque por lo que nos cuentas, el hecho de que hayas asumido el liderazgo familiar demuestra un alto grado de reconciliación con la vida, de fuerza y de determinación. Si bien, por otra parte, también es normal que después de unas fechas emocional y físicamente agotadoras, te sientas impotente ante la magnitud de tu duelo.

    No obstante, te ánimo a persistir en tu lucha por conseguirlo, de tu comentario deduzco que ya has avanzado mucho: tras la aceptación, paulatinamente, si así lo buscas, disfrutarás de momentos en que el recuerdo de tu madre ya no te será doloroso, sino sereno y hermoso. Esa es la recompensa por la elaboración del duelo. Recuperar la vida para vivirla con los vivos y una conexión serena con los recuerdos más amables de nuestro ausente.

    Por último, presumo que los dos sabemos que nuestro duelo sólo lo podemos superar nosotros mismos con nuestro empeño. Que nuestros familiares, amigos e incluso nuestro terapeuta, son ayudas, inestimables muletas para reaprender a entendernos, pero que los últimos pasos hacia la superación del duelo sólo los podemos dar nosotros. En nadie más recae esta responsabilidad. Es pues nuestra libre elección avanzar al ritmo que nos pida el cuerpo y las entrañas. Pero avanzar.
    Apostar por la vida siempre.
    Mucho ánimo Chari y un fuerte abrazo.

  3. Chari dejó su vivencia:

    Mi madre murio para mi demasiado joven y de forma traumatica. En mi vida era mas que mi madre, la perdida me ha costado mucho aceptarla, y digo aceptarla por que superarla no lo voy a hacer nunca, es algo que no hemos conseguido Sara (mi psicologa) y yo. Tras su muerte mi familia se ha desestructurado totalmente, ella era el pilar que nos sostenia juntos.
    En casa por ciscustancias personales de otra indole, no nos han gustado nunca las navidades, pero era ella la que tiraba del carro, la que preparaba comidas, cenas compraba regalos etc. Al no estar ella, yo he tenido que coger parte de ese roll, preparar para los pocos que quedamos, pasar las celebraciones a mi casa, y encima que ellos piensen que tengo que estar feliz y contenta, comer las uvas con alegria, tener ganas de arreglarme. Lo siento pero yo no tengo cuerpo para paripes, no me salen las risas, los chinchin, las gracias de la television, en mi mente solo esta esa tristeza por esa perdida tan grande, y aunque lo intento sobre todo por mi marido, es imposible.

  4. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Hola Elizabeth, lamento mucho la pérdida de su hermano. Haber iniciado la búsqueda activa de referentes que le pudieran ayudar en la elaboración de su duelo es un gran paso. Decidir avanzar es determinante en la elaboración del duelo.

    En estos momentos, creo que las existencias de La mujer que me Escucha están agotadas en la editorial, no obstante, le informo a la mayor brevedad sobre cómo conseguir un ejemplar.
    Un afectuoso abrazo.
    Pedro Alcalá.

  5. Elizabeth Enriquez dejó su vivencia:

    Hola, hace 6 meses perdí a mi hermano en un accidente de moto, soy de hermosillo, Sonora, México, me interesa adquirir su libro, me ayudar por favor

  6. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Estimada Ana:

    Agradezco vuestra confianza al pedir mi colaboración para difundir un vídeo con un contenido tan sensible y que tan de cerca me toca.

    Comparto tan generosa y necesaria iniciativa, los fines a los que está destinado, así como su contenido en general. Pero aunque aplaudimos y apoyamos sin dudar todo lo anterior, tanto mi esposa Teresa, mi hijo Jorge como yo, con todo el respeto que el esfuerzo y el cariño que habéis volcado en ello merecen, queremos transmitiros que no compartimos la metáfora del “zombi” para describir nuestra forma de sentir y de afrontar la muerte de Diego.

    En ningún momento nos hemos sentido muertos vivientes, sino seres vivos; muy vivos: a quienes nos sucedió una de las peores desgracias que nos pueden acontecer: perder a un hijo pequeño. Aquel accidenté mató a Diego. No a nosotros. A nosotros nos dejó aturdidos, pero vivos. Vivos para sentir toda la intensidad del dolor y de su ausencia. Desde el primer día nos propusimos que así fuera: “que esta desgracia no me convierta en un triste”. Ese fue precisamente nuestro principal asidero para seguir adelante: la vida. También el resto de los apoyos que muy acertadamente mencionáis, pero sobre todo, sentirnos vivos muy a pesar de lo mucho que ese sentirse vivo duele durante mucho tiempo. Hasta que se acaba por aceptar: duele. Hasta que nos reconstruimos y reconciliamos con la vida, duele.

    Un padre que ha perdido a un hijo no es una persona a la que se le ha quitado la vida: un triste zombi. Sino un ser vivo que necesita sentirse precisamente muy vivo para echarle agallas y poder elaborar su duelo.

    Desde el reconocimiento a vuestra labor y aunque no me siento nada cómodo vertiendo esta discrepancia sobre una iniciativa en la que sé reconocer que esta hecha desde el cariño y con la mejor intención de ayudar, es también desde la responsabilidad de padre “huérfano de hijo” solidario que debo haceros saber mi desacuerdo con el título y la introducción del video. Pero felicitarnos en cambio por el resto del contenido y la forma, a los cuales me adhiero.

    Es el mío un parecer más, por supuesto, independiente por completo de aquello que la Fundación MLC opine al respecto, siempre ha sido así desde el inicio de este blog. Razón por la cual este comentario lo hago en abierto. Pues aunque este sea mi sentir, siendo los duelos como son: únicos y personales, en esto también habrá opiniones dispares. Sirva pues al menos para la reflexión.

    Un fuerte abrazo.

  7. Fundación Menudos Corazones dejó su vivencia:

    Estimado Pedro,

    Desde Menudos Corazones hemos puesto en marcha la campaña ¿Cómo Ayudar a un Zombi?, un vídeo que pretende enviar un mensaje positivo con el que el Grupo de Duelo de Menudos Corazones quiere sensibilizar a la sociedad sobre cómo tratar a una persona cuando pierde a un ser querido.

    María, madre de Virginia, contó un relato donde se calificaba a sí misma como una zombi tras la pérdida de su hija, con una cardiopatía congénita. Los padres del Grupo de Apoyo al Duelo escucharon su historia. Enrique, padre de Marta, se identificó con esa imagen y, desde el cariño a su hija recientemente fallecida, creó el vídeo ¿Cómo Ayudar a un Zombi?

    La campaña ¿Cómo Ayudar a un Zombi? lanza además un reto en las redes sociales: conseguir 40.000 visualizaciones. Por cada 10.000 visualizaciones, las empresas Boston Scientific y Parcesa donarán 1.000 euros, respectivamente, para ofrecer ayuda psicológica a las familias que lo necesiten.

    Por tu contribución para dar visibilidad a las vivencias de un proceso de duelo, Menudos Corazones, desde el más profundo cariño y respeto, te invita a compartir este vídeo que, sobre todo, busca la sensibilización cuando ocurre lo que no se puede exresar y cuando ni siquiera el entorno más cercano sabe cómo tender la mano a un padre o una madre que ha quedado “huérfano” de un hijo.

    Te dejamos el enlace a nuestro video por si os apetece compartirlo en tus redes sociales y ayudarnos a llegar a más gente.
    https://www.youtube.com/watch?v=Qe2SdbBBVFI

    Gracias de corazón.

    Un cálido abrazo,

    El equipo de Menudos Corazones.

  8. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Estimado Alfonso: así, por casualidad, surgió LA MUJER QUE ME ESCUCHA. Y así, por casualidad, parece querer seguir llegando hasta quienes quiere llegar.
    Me sumo a tu agredecimiento a la familia Losantos-Ucha. Imagina: no fue sólo su labor de ayuda con la mía en un momento tan difícil , sino también, ahora, el poder inspirador de sus acciones por medio FMLC.
    Un saludo. Pedro.

  9. Alfonso Ollero dejó su vivencia:

    Hace unos días llegó a mis manos por casualidad el libro LA MUJER QUE ME ESCUCHA. Acabo de leerlo acompañado de un buen café y tengo que confesar que estoy profundamente emocionado por el testimonio de Pedro Alcalá.
    Nuestros seres queridos que se fueron permanecerán siempre vivos en nuestros corazones mientras los sigamos recordando.
    Gracias por tu testimonio, Pedro Alcalá. Mi más profundo agradecimiento a la familia Losantos-Ucha a quien me une una estrecha y antigua amistad que acabo de recobrar.
    Un saludo. Alfonso

  10. Isabel dejó su vivencia:

    GRACIAS!PEDRO.

  11. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Isabel, no te importe que mi duelo sea por la pérdida de un hijo y el tuyo por la de tu madre. Ambos hemos perdido dos seres a los que amamos plenamente y eso, durante mucho tiempo, nos produce un enorme vacío y un tremendo dolor. La intensidad de las relaciones con el fallecido pudiera determinar más la intensidad del dolor que las relaciones de parentesco. Yo no creo en todo caso en la vara de medir dolores. Cada quien padece el que le corresponde por su pérdida. Y es único, porque es el suyo.

    Por otra parte, es normal que se sientas como te sientes. El dolor es muy intenso al principio. Sentirlo y llorarlo es necesario. Y si tienes ocasión de hablar de ello una y mil veces, mejor que mejor. Cada duelo tiene sus edades. Y lo que hagas con tu tiempo influye mucho en ello.

    El duelo es un camino de larga paciencia: habrá días negros, muy negros, pero poco a poco irán apareciendo pequeños instantes de optimismo. Atesoralos. Te servirán para los días peores. Y así, de a poco a poco, a pequeños sorbos de vida, nos vamos recomponiendo.

    Y es que merece la pena el esfuerzo Isabel; hoy el dolor lo empaña todo, pero llegarán días en que puedas recordar a tu madre desde la serenidad y el amor que sientes por ella, sin la distorsión del dolor. Y ese es un espacio precioso que mereces recuperar.

    Probablemente aún no te des cuenta, pero es un paso de gigante en esta dirección el que has dado al buscar, escribir en blogs y haberte decidido a solicitar ayuda. Tu yo interno te pide avanzar, hazle caso, aunque haya días de negra desesperanza, confía en él: tu sabio interno te guía y da fuerzas.

    Lamento no poder ayudarte en la búsqueda de una asociación de apoyo al duelo en Argentina. Haré indagaciones. Pero tú, no dejes de buscar. El duelo lo resolvemos con acciones como la que has emprendido: buscar ayuda sí crees que la necesitas.

    Un sentido abrazo.
    Pedro

  12. Isabel dejó su vivencia:

    El 5-1-14 22.10 hs perdí a mi mama.Soy hija unica, con 60 años, me jubile para estar mas tiempo con ella y ahora no la tengo más conmigo. Toda mi vida vivi con ella, era el unico ser en esta vida que me amaba de verdad igual que yo a ella,con un amor incondicional.La he perdido y no salgo de mi asombro. Muchas veces he pensado que al ser ella una persona mayor en algun momento se tendría que ir y tendría que enfrentar su partida pero para mí todavía no era su momento.Estuvo internada para su curación y salió muerta.No tuvo el cuidado que tendría que haber recibido en el lugar donde estuvo internada para salir adelante o irse de este mundo con el consuelo de que se hizo todo lo que estuvo al alcance de los facultativos. No fue así y eso es lo que más duele. Por qué hay lugares donde no hacen lo suficiente para que la gente mayor siga viviendo en lugar de dejarla morir.Me siento como anesteciada y a la vez como que tengo bloqueado el pecho por temor a sentir demasiado dolor y no poder seguir. En otro momento lloro y me invade la tristeza.También desesperación. Pero no quiero caer porque no se como me voy a reponer. Es tan triste estar solo en la vida.Voy a buscar ayuda psicológica para poder enfrentar y solucionar lo que me sucede. Ojala hubiera acá en Argentina una fundación a la cual pudiste ir vos y encontrar una Sara como tu terapeúta.Agradezco haber podido comunicar mi vivencia aunque no es especificamente la perdida de un hijo pero es la pérdida de una madre.Es muy bueno leer tu vivencia sobre el duelo.Gracias.

  13. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Hola Ana,
    Mis primeros días tras la pérdida de Diego fueron de incredulidad: ¿a nosotros? A nosotros no nos puede pasar esto, somos gente con suerte. Pero pasó. Y nos dejó consternados, desorientados. Incapaces de aceptar el golpe. Diego ya no estaba. Después vino la rabia, la ira, el enfado: era injusto, ¿por qué a mí? ¿Por qué a Diego? Y no me valía consuelo de quienes no hubieran perdido también a un hijo. Es un sentimiento intenso, incontrolable por más que la razón invite a asimilar y a poner su lógica.

    Después vinieron muchos otros cambios emocionales, todo en mi interior estaba patas arriba.

    Es normal, sientas lo que sientas.

    Es una labor dura volver a poner cada cosa en su sitio. No puedo engañarte en eso. Incluso en que tardarás en empezar a creer que este estado emocional se resuelve. Después de un largo bregar contra el desaliento y el dolor. Sobre todo este último. Vamos llenando huecos y reconciliandonos con nosotros y con el mundo.

    Es este un camino de larga paciencia el que has iniciciado. Y creemé que buscando y escribiendo en blogs como este has dado un paso de gigante hacia tu reconstrucción: expresar tu frustración y dolor. Darle forma y salida.

    Te deseo mucho ánimo en este duro tránsito. ¿La recompensa? No hay milagros. Nada nos devuelve físicamente a nuestros hijos. Pero sí alcanzar una serena conexión con ellos que realmente merece la pena. No soy creyente. Pero hoy puedo permitirme recordar a Diego sin que me duela e incluso recrearme en sus recuerdos. He recuperado lugares comunes, que antes compartíamos. Y todo ello a llenado de sentido renovado mi vida.

    Mucho ánimo Ana. Ni Tere, ni Jorge ni yo somos excepciones. Un fortísimo abrazo.

  14. ana dejó su vivencia:

    Hola.
    Hace ahora 5 semanas que se fue Laura, mi hija de 5 años y medio. Tenía un cancer que no superó. Han sido unos años terribles pero muy especiales al ver la fortaleza y la alegría que transmitía mi hija en cada momento. Ahora intento leer sobre el duelo, sus fases, sus etapas, y se que va a ser dificil, muy dificil, pense que iba a estar muy triste y lo estoy, pero lo que no quiero es estar enfadada. No quiero hablar con nadie, todo el mundo me molesta. Estoy muy angustiada

  15. Gina dejó su vivencia:

    Hola mi nombre es Gina soy de Mexico.D.F. Mi hijo fallecio el 19 de Julio de 2004, ya va cumplir 9 años de que el se fue un joven de 17 años 11 meses, un joven muy bueno muy dedicado a sus estudios…..le dio un infarto, busque ayuda a los 3 meses que el fallecio me ayudo mucho e aprendido a vivir me costo mucho trabajo dias buenos y dias malos pero hoy vivo el hoy por hoy dedicandole el dia a mi hijo e aprendido a sonrreir a creer en la vida a creer en mi Dios, y ahora yo abri un grupo de autoayuda mutua para padres que han perdido hij@s por fallecimiento, que se que su muerte de mi hijo no a sido en vano que en honor a el ayudo a papas en este proceso de duelo a que no se sientan solos que hay papas que pasamos por ese proceso y que Si podemos desir Si a la Vida a pesar de todo. que debemos procesr este duelo para despues uno mismo decir como vamos a vivir que cuesta trabajo si y mucho pero saber que nuestros hijos no van a ser nuestros berdugos sino que ellos vinieron a darnos amor nos hicieron ser madres y por todo eso que ellos nos dejaron vamos a salir adelante para que algun dia cuando nos encontremos nuevamente elos se sientan orgullosos de nosotras y el me diga Ma me siemto orgullosa de ti por lo que pido a uds. como puedo adquirir el libro de La mujer que me escucha, ya que en mi grupo tenemos una pequeña biblioteca en la cual los papas se pueden llevar el libro que ellos gusten por 15 dias para leerlos y luego los regresan para otros papas soy coordinadora de una de los Grupos Renacer (Valle de Aragon) de antemano les agradesco la informacion gracias por tener estos espacios que nos ayuda mucho.

  16. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Estimada Martha, el dolor es tan intenso que parece infinito. Que nunca se acaba. Y a veces parece que el tiempo no pasa; o ni tan siquiera lo deseamos. Pero la realidad es que de a poco a poco, si así, como tú, pidiendo ayuda en este blog, buscas orientación, iréis avanzando. El duelo no pasa sólo, lo sabes. El duelo se elabora. Es una tarea del día a día, enfrentando dolor y buscando vida. Tiene mucho de hablar y de desahogarse, de expresar, llorar y gritar para que no se envenene y después buscar la luz de los mejores recuerdos y aferrarnos a ellos. Y buscar la serenidad del amor que seguimos sintiendo. El duelo tiene un todo de querer resolverlo y de aceptar que la realidad, por mucho que nos duela, es irreversible y no hay sufrimiento que la pueda modificar.

    Se empieza a superar el duelo empezando a aceptar.

    No sé qué opciones tenéis para buscar ayuda profesional que os oriente. Si tenéis esa posibilidad a mano, no dudéis en recurrir a ella. A nosotros nos ayudó a potenciar los recursos que para superar el duelo todos tenemos de forma natural. El cuerpo o el alma o la fuerza de las entrañas pide reengancharse con la vida. Sé cuanto cuesta, pero de ahí proviene nuestro mejor guía, de nuestro interior.

    Al respecto del libro, haré averiguaciones y te daré una respuesta.
    Un sentido abrazo.

  17. MARTHA MAMA DE SAMY dejó su vivencia:

    Soy una madre en duelo que perdí a mi único hijo, Samy, hace 2 años. Esto es terrible; un dolor que jamás termina. Y ahora mi esposo está muy mal. Me gustaría mucho saber como puedo pedir el libro La Mujer Que Me Escucha. Quiero ayudar a mi esposo y ya no sé cómo. Les agardezco de corazón la información. Gracias.

  18. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Hola Mabel, supimos con pesar de la muerte de tu amiga; su hermana es amiga nuestra de adolescencia. Con ella también compartimos algunas tardes de risas en el Susan. El dolor al principio lo impregna todo y parece imposible que algún día vaya ha ser de otro modo. Ya sabes que esto es así: dejarlo fluir, sentir, y laborar para recolocar y estabilizar las emociones. Llenar paulatinamente el hueco que hoy ocupa su ausencia con los miles de recuerdos hermosos que has compartido con ella. Algún día, no tengas prisa, es un proceso lento, tu cuerpo te marca el ritmo, recurrirás a ellos sin que su memoria te duela. Un abrazo muy fuerte. De Teresa y Pedro.

  19. Mabel Jimenez dejó su vivencia:

    Hola Pedro:El jueves Santo perdi a mi mejor amiga. Esa persona a la que concocí de adolescente y se convirtio en mi alma gemela.Entre nosotras no habia secretos, era mi confidente,mi consenjera, mi confesora, mi pañuelo de lagrimas, con la que compartia vacaciones y hasta nos embarazamos a la vez,nos lo hemos pasadado muy bien en los multiples viajes que hemos disfrutado junto con nuestros maridos y amigos.Ella fallecio en nuestros brazos como un suspiro porque su corazon decidio no seguir latiendo. Recuerdo como lloramos juntas compartiendo nuestros sentimientos cuando perdisteis a Diego.Si, tambien estuvimos con vuestro dolor desde los sentimientos de dos madres con niños de una edad similar al tuyo y que ademas os conocemos porque compartimos amigos.Estoy segura de que tu no me recuerdas porque hace muchos años coincidimos en un nochevieja de adolescentes y a partir de ahi he sabido de vosotros por amigos comunes.Estuvimos juntas en el funeral de Diego con el corazon encongido (su fragil corazon).A ella si la conociais mas porque era hermana de una amiga de Teresa y se que os saludasteis hace unos meses.
    Nos compramos tu libro el año pasado, estuvimos comentando lo duro que tenia que ser para vosotros y lo que no me podia imaginar es que tendria la necesidad de volverlo a leer buscando alguna frase o parrafo que me ayude a aliviar esta pena que me invade.Tambien busco desesperada como ayudar a su hijo de 12 años en su duelo y casualmente llego a mis manos el libro que recomiendas.Esto es muy duro.Yo que perdi a mi padre cuando solo tenia 13 años y a mi hermano con 26 años en un accidente de coche, parece que tienes la obligacion de tener un callo de dolor en el corazon pero no es así.
    Estoy desconsolada y sumida en la tristeza.Intento crear mi “agenda del dolor” pero me cuesta tanto…
    Bueno perdona por el rollo que te he soltado pero necesitaba desahogo y me reconforta tu libro porque me hace recordar que el tiempo suaviza la angustia (aunque ahora pasa muy despacio)
    Gracias Pedro por ayudar a los demas desde tu dolor.Besos a Tere.

  20. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Querido Luis, lo que ahora sientes es completamente normal. Recuerdo bien ese golpe tan brutal que te deja desestructurado emocionalmente, cansado y desorientado. Un abatimiento del cual no podía salir. Fingía fortaleza y acababa explotando inesperadamente. Hasta que aprendí a dejar fluir el dolor y la rabia; a expresarlas y canalizarlas. Aprendí que si so se procesan se acumulan y nos van desgastando. Descubri que no había que resistirse: he tenido que sentir el dolor, drenarlo hasta la última gota. Y eso me ha llevado tiempo y mucha actidud y determinación: mucho de avanzar en penumbra. Es normal que te sientas desesperado. Pero llegará un momento, en que tu propio ser, el sabio instintivo que todos llevamos dentro, te impulsará a salir y presentar batalla. Y desde ese pequeño impulso inicial te irás reconstruyendo al tiempo que avanzas hacia una relación más serena con la ausencia de tu pareja. Merecerá la pena. Un sentido abrazo.

  21. Luis dejó su vivencia:

    Hace un mes que perdí a mi pareja por un cancer terminal.

    En este tiempo he fingido una fortaleza, inexistente, pero que alivia a la gente que tengo a mi alrededor.

    Cada día que pasa es más duro que el anterior y siento que el tiempo en vez de avanzar,retrodece.

    El dolor aumenta y con el la angustía.
    Ahora me siento más inseguro que nunca, solo siento en mí la violencia de la vida.

    Estoy tan perdido que no tengo ni fuerzas para lamentarme de ello.

    Sin duda el sufrimiento no se va. Pero los días pasan.
    La expresión del sufrimiento cambia.
    La capacidad de resistencia cambia…
    y así, a través de los cambios…
    y solo a medias vivo… te ves llevado hacia delante.

    Lo veo muy claro, por eso estoy aquí…
    y por eso quería compartir con alguien mi experiencia.

    Recuerdo cuando nos conocimos…con que intensidad brillaba la luz en su rostro.

    No tardamos en amarnos…

    la primera vez que nos besamos…sentí que no quería volver a besar otros labios que no fueran los suyos.

    Fueron los mejores años de mi vida…
    ella ya me hacia feliz, con su sola existencia.

    Pero de repente todo cambio…
    …el fantasma de la incertidumbre llego a nuestras vidas.

    Recuerdo como empezó a cambiar el significado de las palabras…
    …palabras con las que no estábamos familiarizados… palabras que empezaron a dar miedo y que empezaron a cobrar poder.

    Aún no lo entiendo…lo odiábamos tanto…
    ¿ por qué tubo que tocarnos a nosotros ?

    Nunca en mi vida he llorado tanto.

    No tardo en venir a por tí
    Es extraño, que tengamos que pasar el final en una habitación oscura y sin nombre…

    …pero durante este último año nos regalamos libertad…sentimos tanto con tan poco
    …el viento en las hojas de los arboles
    …el sol en las mejillas
    …la lluvia en la piel…
    cosas insignificantes lo eran todo.

    Morirás aquí.
    Cada centímetro de ti perecerá…
    cada centímetro…
    salvo uno…
    …un centímetro…
    algo pequeño y frágil…
    pero lo único que merece la pena conservar en la vida…
    …nunca debemos perderlo…n
    unca debemos dejar que nos lo arrebaten…
    …es lo último que nos queda…
    pero si salvaguardamos ese centímetro…somos libres.

    Espero…seas quien seas…que jamás tengas que vivir esta pesadilla…

    Espero que el mundo cambie y que las cosas mejoren…

    …pero lo que espero por encima de todo es que entiendas lo que quiero decir… …cuando te digo que aunque te pierda…
    …y aunque pueda que nunca vuelva a verte…
    …a reírme contigo…
    …a llorar contigo…
    …o a besarte…
    …te quiero con todo mi corazón…
    …te quiero Pilar.

  22. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Hola Ana,

    Gracias Ana, por la espontaneidad y autenticidad de tu testimonio. Gracias por compartir tu esperanza y tu fuerza. Sara, orgullosa, estará de acuerdo conmigo en que esa fuerza habita en ti, y que ella, con cálida serenidad, te acompaña y te ayuda en tu resurgir. Esperaré paciente hasta leer tu nuevo comentario. Un abrazo muy fuerte.

  23. Ana López dejó su vivencia:

    Gracias a todos los que en estos momentos me estáis leyendo. Acabo de terminar el libro de Pedro Alcalá.
    Asisto actualmente a terapia, con Sara. Sólo puedo decir que me alegro de haberla encontrado y aún más de haberla buscado. Dejé congelado mi duelo durante dos años. Cuándo mi madre murió, mi vida simplemente se paró. Huí incluso fuera del país, pero no podemos huir de nosotros mismos.
    El dolor nos desborda. Dejad que os ayuden. Pedir ayuda, con orgullo, no con vergüenza y no dejad que nadie os diga nunca cómo debéis sentiros o cuánto tiempo necesitáis. Nosotros mismos lo descubriremos. Se lo debemos a quienes se fueron y a los que están a nuestro alrededor y sufren viéndonos sufrir.
    Con Sara he descubierto muchas cosas que ya sabía pero no podía “recolocar”. Comprendo el profundo agradecimiento que le tiene Pedro así como el resto de los dolientes que han pasado,están o pasarán y le tendrán. El libro me parece maravilloso y un gran orgullo tanto para la familia de Diego, como para la Fundación.

    Quizá, cuando acabe mis visitas, vuelva a escribiros.
    Mientras, seguiré visitando a Sara para que me escuche y por supuesto para escucharla yo a ella. Gracias Sara.

    Os envío un fuerte abrazo.
    Ana

  24. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Hola Loly, no te imaginas la sorpresa que ha supuesto leerte. Por supuesto que tal y como lo dije lo pensaba. En una ocasión, a alguien que cuestionaba y me discutía la naturaleza bondadosa de las personas, le aseguré que yo podía presumir de conocer a una auténtica buena persona (muy cabezón, eso sí, pero incapaz de hacer daño y siempre dispuesto para cualquier favor), y tú bien sabes a quién me refiero. Por ello fue verte y se me vino a la mente que si existía ese lugar en el que Basi creía, como buen amigo que era, acogería a Diego y le guiaría. Y eso me tranquilizó. No creo que tengas nada que envidiar, ni nada de más que lamentar. No creo en las categorías del dolor. Tu perdida es tuya y es la que te duele, tienes tus vacíos localizados en distintos lugares a los míos, pero no son comparables, ni tenemos porqué hacerlo. Yo tengo un vacío localizado en otro sitio y he aprendido a llenarlo de recuerdos. No es por supuesto lo que planeaba para mi futuro con Diego. Pero es el mejor posible dadas las circunstancias: he peleado como un desesperado por recuperar mi vida y he encontrado la recompensa de un estado de serenidad suficiente. ¡ Me alegra tanto saber de ti! Un beso muy fuerte para ti, y tus niños (bueno, Victor, ya no tan niño).

  25. Loly -Basi dejó su vivencia:

    ¡Cuánto tiempo hace que leo lo que sientes! Acordándome de ellos, de Diego y de Basi, y no he tenido valor hasta hoy de decirte nada. Me encanta leer cada noche lo que escribes, ver esa esperanza que hay en alguna de tus frases, pero nunca he tenido valor de decirte nada. Quizá porque hasta hace poco no he sido capaz de bucear en los recuerdos, en la ropa almacenada, en las viejas fotos. Y hoy, sin querer, he podido mirar esas fotos, recuerdos tan gratos y tan duros que se me encoge el alma al recordarlo. Pero hoy me he acordado de tí, muy especialmente, porque entre esas fotos que no era capaz de desempolvar, han aparecido los dos. Diego y él, cuyo nombre todavía no me atrevo a escribir. Te envidio, envidio tu esperanza, el apoyo de Tere y tus ganas de terminar con este duelo que a veces parece que va a matarnos. Ánimo, porque aunque en el dolor es difícil dar nada, eres un ejemplo de generosidad, sobre todo por ayudar con tus palabras a quienes más lo necesitan y por querer y saber, no dejar que el recuerdo de Diego se apague nunca. Hay mucha gente que os quiere, a vosotros tres, y a él. ¿Sabes lo que siempre he envidiado de tí?. Que tenías a tu mujer para abrazar, para llorar con alguien que entendia tu dolor. Cuídala, se lo merece. Un beso a los dos, a tu niño, y a Diego, donde quiera que esté, que, como tú me dijiste el día que se fué, tiene quien le cuide.

  26. Buster Arrieta dejó su vivencia:

    Escribir sobre un libro, pienso, que no es tarea fácil…pero escribir sobre una historia de vida, que ha causado un inmenso dolor en una persona querida y en su familia, no solo es difícil, es casi imposible, pues qué podría uno acertadamente decir?.

    La vida a veces nos lleva por senderos que definitivamente no quisiéramos caminar, es más, no desearíamos que nadie de aquellos que conocemos los recorriera, pero la vida, el destino, Dios, o como lo quieran llamar, es muy sabio, le da profundos sufrimientos a aquellos que sabe los podrán soportar y saldrán al otro lado del túnel, transformados, fortalecidos e increíblemente, aún con ánimos de ayudar a otros.

    Es el caso de este libro, que no es simplemente la historia de alguien más, es un compartir a través del crecimiento personal que muestra una de tantas opciones para ser más y mejores después de la pérdida de un ser querido, y de cómo no debemos sucumbir frente a aquello que imaginamos, no podremos soportar. Esta es una posibilidad de mostrar y demostrar que a pesar del dolor, cada quien desde el fondo del corazón puede reencontrar el camino perdido.

    Con mucho aprecio, cariño y sentimiento, comparto con todas las personas conocidas, amigos y no amigos, este sentido libro escrito por mi amada Señora Esposa y maravillosa Madre de mis hijos… Edna Aurora Lizarazo Triana.

    El valor agregado de esta Obra de libre consulta, radica en su gran contenido de ayuda Psico-Terapéutica en procesos de DUELO.

    Un abrazo,

    Buster Arrieta

    ———

    DESDE MI DUELO:

    http://desdemiduelo.blogspot.com

    PRESENTACION:

    http://desdemiduelo.blogspot.com/2011/07/presentacion.html

  27. MIGUEL ANGEL RODRIGUEZ FLORES dejó su vivencia:

    Bueno pues, un padre que quiere compartir la experiencia dolorosa por la que pasa, tras la pérdida de su hijo único varón, de sólo 17 años de edad, en un accidente motociclista (muerte instantánea), de por sí la pérdida es ya dolorosa, ahora la forma creo que lo hace màs aún, ya que te quedas con mucho que dar-hacer y ya no tienes la oportunidad de hacer, pues mi hijo físicamente ya no está.

    Resulta que a escondidas se subió con un tipo irresponsable que manejaba una cuatrimoto, y dado lo típico de los jóvenes pues el conductor manejando a exceso de velocidad, se puso a rebasar en un lugar prohibido y chocó de frente con una camioneta conducida por otro joven menor de edad, que a la hora de decidir qué hacer, no fue asertiva su desición, pues viró el volante pero para su sentido contrario, mientras que el irresponsable joven llamado Toño Rivera Ruíz, de Amatitàn, Jalisco, hizo lo mismo, regresar a su carril, provocando el tremendo impacto en el que mi hijo sale volando para terminar cayendo en el machuela de una banqueta de cabeza, lo cual ocasionó su muerte instantánea por fractura de tercer grado, craneoencefálica.

    La justicia (no hubo), el dolor, está permanente en nosotros que vivíamos como una familia normas de las que hay cientos, con ilusiones puestas en nuestro hijo, ya teníamos preparado (casa, algo de dinero) porque próximamente mi hijo (QEPD) saldría a la Cd. de Guadalajara a estudiar.

    Sin duda, la vida, dios, el destino, las circunstancias, etc. nos tiene reservadas sorpresa (buenas y malas) que ni siquiera imaginamos ni mucho menos son predecibles. Eso es lo místico de esta perra vida, miestras algunos nos desvivimos por cuidar, proteger, abastecer, dar, todo a nuestros hijos, no es posible el que ellos vivan para contarlo; de igual forma hay otras personas que ni se preocupan por sus hijos, y ellos siguen con vida… Para mí qué ironía e injusticia de… lo que sea, (dios, la vida, etc)

    El dolor es grande a un año y medio de la partida de mi hijo, nos queda el rencor, coraje, frustación, impotencia,y sin embargo tenemos que seguir viviendo porque a uno no le pasa nada, seguimos sufriendo en este tren de la vida. Ciertamente tenemos opciones en la vida, el no sufrir, por ejemplo, pero es difícil a poco tiempo del suceso y creo que los padres en duelo me darán la razón.
    Finalmente mencionar que escuchamos, leemos, palabras y más palabras al respecto, pero lo cierto es que quienes lo vivimos sabemos que las palabras están demás, salen sobrando porque finalmente el sufrimiento, la pena, el dolor que llevamos, ese sólo nostros lo sentimos y sabremos cómo y cuándo podremos aprender a vivir con ellos, y el recuerdo de nuestro(s) hijo(as) en el corazón por siempre…

    “Ayer eras un cuerpo, hoy un tatuaje y mañana un hermoso reencuentro”
    Para mi hijo Miguel Angel Rodríguez Bonilla, Maikis (QEPD), de tú papá que sigo hundido esperando flotar para sobrevivir. Miguel Angel Rodríguez Flores

  28. Maria Luisa dejó su vivencia:

    Dicen algunos libros sobre el parto que el recién nacido pasó por un trauma grande y doloroso en su camino hacia este mundo… Tal vez la muerte no es mas que una madre llevando almas a un nuevo mundo o dimensión, me gusta pensar que es así, tal vez en mi empeño por menguar el dolor mi mente vuela y sólo se plantea teorías raras que me ayudan aliviar esta angustia…

    A veces me sorprendo a mi misma como en un LIMBO, una especie de inercia donde mi cuerpo es prestado y yo ya no estoy en él, es como mirar una película donde hay capítulos que tiendo a borrar y entonces viene esta sensacion de no sentir nada y mis pasos son como muy ligeros y mi cuerpo más aún, y este cuerpo que no me pertenece pasa de liviano a pesado… muy pesado… y de nuevo otra vez liviano… es allí donde mi mente esta como espaciada y la realidad no existe ya nada me puede afectar, sin embargo …. siente nauseas y caigo en cuenta que soy quien las siente… es un mareo, un golpe… si, es un algo que golpea mi memoria y me trae de vuelta a la REALIDAD … y esta inmisericorde se revela cruel y ruda ante mi, mis ojos hacen eco de ella y ya no paran de llorar y entra sin remedio este dolor de mierda que me parte el corazón y me quiebra por dentro.. me siento atrapada, quiero correr, correr mucho pero es que no tengo a donde ir ni como moverme, estoy atrapada y desesperada gritando al LIMBO que regrese, que me ayude…. esto es insoportable, es mucha la impotencia… quiero despertar de esta pesadilla pero es que YA estoy despierta, es cierto…. no hay nada que hacer…. Lloro, lloro mucho y las dudas me invaden….

    ¿Como DIOS permitió que esto pasara pa ná?, sí Él está por allí, vagabundeando, ¿cómo no lo evito?… me arrecho, reniego, lloro, lloro mucho, le reclamo a Él, a la vida… se llevaron a mi Peter Pan y esta mierda en el pecho que me oprime, me duele el corazón… estos ojos que ya arden y mi cabeza explota… me calmo, respiro y siento que me estoy volviendo loca que ya la razón no coordina en mi mente, respiro y me calmo y luego comienzo a ver señales…. NO !! ¿no será que me las imagino? ¿o si son respuestas que llegan? ¿será? ¿me estoy volviendo loca? Busco algo desesperada que me digan que tú estás bien, que lo peor ya pasó y que estás bien…

    ¿Cómo mi mente juega en un momento como este? ¿será un mecanismo de defensa ante el dolor? Dios por qué tengo que ser tan lógica, por qué no puede tener FE… que DOLOR CO~O DE LA MADRE MIGUEL !!! pasa… pasa… pasa… y entonces en medio de mis dudas y mi logica tu imagen llega a mi mente y te veo tan cercano y entonces se me ocurre y pienso que viniste a darnos lecciones de NOBLEZA, AMOR Y HONOR, mi adorado y honorable hermano el mejor de los 5, el mas amado por todos, tu sonrisa llega a mi memoria y no puedo evitar sentirte y me calma… Calma mi pena y la convierte en una “dolorosa paz… “ y sonrío y revivo nuestros momentos juntos, mi hermano amado, te amo muchoooo, lloro, lloro nuevamente pero a la vez río al recordarte y entonces tu magia surge efecto nuevamente y creo otra vez en la vida y en Dios y me dices y te OIGO juro que te oigo: “ Gordita asi es la vida hay que hacer de tripas Corazón” respiro y sólo siento un amor tan grande por ti y pienso en lo afortunada que he sido al tenerte a mi lado, el mejor ser humano que he conocido en este mundo El que siempre estará aquí conmigo sin importar distancias; son tantas memorias felices mis 36 a~os están llenitos de tu amor incondicional, tu honor, tu ternura, tu bondad y tu nobleza, DIOS QUE AFORTUNADA HE SIDO conocí a un ángel y fue mi hermano: sí, ya se que estás tranquilo, ya cumpliste y era el momento de regresar a tu casa allá arriba al ladito de Dios….

    Esta noche cenaremos PAN CON MANTEQUILLA Y AZUCAR EN TU HONOR…..

    TE AMO MIGUELITO, TE AMO MUCHO !! Solo pídámosle a Dios que nos de un poco de esa Fortaleza que tantas veces te hizo vencedor, de tu nobleza para que no se nos llene el Corazón de odio y de sabiduría para saber esperar por la justicia civil pues la divina desde ya está obrando, sé que así lo hubieras querido tú.

    Tu Gordita Forever. Ma Luisa

    Pd= Me pregunto si ya andas correteando angélitas allá sobre el arco iris, mi galán?

  29. OSCAR BARRIENTOS dejó su vivencia:

    HACEN YA 21 MESES QUE PERDI A MI UNICO HIJO LO LLEVE AL HOSPITAL PARA QUE ME LE ALIVIARAN UN DOLOR DE CABEZA QUE TENIA, PERO NUNCA NOS IMAGINAMOS QUE NUNCA MAS NOS PODRIAMOS DAR UN ABRAZO FUERTE COMO EL SIEMPRE ME LO DECIA MAMITA QUERIDA DALE UN ABRAZO FUERTE A TU HIJITO QUERIDO. DIOS MIO YA NO QUIERO CONTINUAR ENN ESTE MALDITO MUNDO SIN LA PRESENCIA DE MI HIJO QUERIDO.POR FAVOR APIADATE DE MI. SUFRIO PORQUE SABIA QUE YO TENGO CA.DE MAMA Y EL VIVIO TODO ESTE EPISODIO CONMIGO Y AHORA QUE VOY HACER SIN MI HIJO QUERIDO.

  30. OSCAR BARRIENTOS dejó su vivencia:

    LLEVE A MI HIJO AL HOSPITAL POR UN DOLOR DE CABEZA ENTRAMOS CAMINANDO PARA QUE AL CABO DE ALGUNOS MINUTOS ME DIJERANN QUE LE HABIA DADO UN PAROCARDIORESPIRATORIO Y ENTRO EN COMA DIOS MIO NO PUEDE SER, EL ES MUY JOVEN PARA MORIR AYUDALO SEÑOR, ME LO ENTUBARON Y LUEGO ME LO ENTREGARON MUERTO. DIOS NO ES JUSTO TODO ES CAUSADO POR EXCESO DE ANESTECIA PERO QUIEN PUEDE CON LOS MEDICOS. HIJITO DE MI ALMA QUE DIOS TE TENGA EN EL CIELO. TUMAMITAQUERIDA…

  31. SANTIAGO dejó su vivencia:

    ¿Hola Pedro?Hace siete meses sufrimos la perdida de un hijo de 22 años,estamos hundidos,en el centro de escucha donde asistimos,una persona maravillosa que ha pasado por lo mismo que nosotros,la perdida de un hijo,nos ha regalado tú libro,es maravillo,como hablas de Diego,porque realmente asi era JUAN CARLOS,como tu bien dices ,el chico del millon de amigos,el libro nos ha llenado muchisimo.Desde que lo leí tengo algo en mente,y es conocerte,se que estas muy atareado pero…me encantaría,vivo tambien en Madrid.Un abrazo

  32. Pilar dejó su vivencia:

    Gracias por tu libro. Desde que lo leí no he podido quitarmelo de la cabeza, me ha emocionado de una manera muy especial. Nosotros también hemos perdido un hijo y un hermano; en muy diferentes circunstancias, ya que con 11 años le detectaron un tumor cerebral y superado el tratamiento cuando todo parecía ir bien, cuando “nos regalaron” 9 meses de aprender a vivir de otra manera, de aprovechar los momentos más insignificantes, de aprender a querernos más intensamente si cabe; el tumor volvió a aparecer, y esta vez si, en otros nueve meses, se fue, un 27 de febrero, hace ya un año. Por eso, te entendemos tan bien,nosotros estamos en pleno proceso de duelo, y como vosotros estamos aprendiendo a vivir de nuevo, y lo hacemos por él,para que él se sienta orgulloso de nosotros. El amaba la vida, y nosotros por él tenemos que seguir; me ha gustado especialmente la idea que has expresado en alguna de las entradas del blog, de que cuando te reencuentres con él no quieres avergonzarte de haber desaprovechado la vida, precisamente por él, que la ha perdido.
    Gracias otra vez por expresar esos sentimientos de forma tan cercana. Un abrazo para los tres.

  33. catalina mella dejó su vivencia:

    La experiencia que he vivido fue muy dolorosa. Nosotros eramos una familia muy unida. Con mucho esfuerzo logramos que nuestros hijos estudiaran. A mi marido le gustaba ganar un poco más, por eso se fue a trabajar al norte. Viajaba cada veinte días. Estaba feliz. Celebró su cumpleaños número sesenta: insistió en que estuviera toda la familia de ambos lados; fue una linda fiesta, pero él no estaba bien de salud, sentía que estaba cansado, yo le pedí que no se fuera, pero a él no le gustaba quedar mal en el trabajo. Y se fue para no volver. Falleció de un paro broncopulmonar. Creí morir cuando me avisaron. Desde entonces me siento vacía, nada me consuela, y siempre me pregunto y no obtengo respuesta: ¿por qué?, ¿por qué? y ¿por qué?. Hace diez meses de ese fatal día y parece que fue ayer. Cuando perdemos a un ser querido comprendemos el dolor de las demás personas, y comprendo a mi suegra el dolor que siente por su hijo. Gracias por darnos la oportunidad de contar nuestro dolor.

  34. Beatriz dejó su vivencia:

    El 2 de Julio de 2010 perdimos a nuestro único hijo de cinco años en un accidente de trafico ,iba dormido cuando nos invistió una furgoneta a 120 km/h en una zona de 50. Su padre y yo sufrimos heridas leves y el murió, murió al instante, entre mis brazos igual que llegó a nuestras vidas; entre sangre y dolor. Hemos estado en tratamiento psicológico y la psicóloga dice que tengo problemas para aceptar mi responsabilidad, ¿qué responsabilidad?, ibamos por donde debíamos, mi niño en su silla, a la velocidad recomendada y si el otro hubiera hecho lo mismo ………Le echo tanto de menos, tanto, tanto que creo que no voy a asumir nunca que ya no está con nosotros, que no le voy a ver crecer, que no voy a poder disfrutar de todo lo que me daba ,que era tanto.

  35. Matilde Latorre dejó su vivencia:

    Pedro mi nombre es Matilde y mi hija María murió con 2o días, el 7 de diciembre del 2010. estoy inmersa en un bucle de sentimientos tan desconocidos como desconcertantes. Tengo que estar bien por mi otro hijo, estoy muerta de dolor y de pena, en otros momentos de paz porque sé que está a mi lado. Pero es tan duro, el no saber como será tu día, tu semana, sólo tienes la certeza de que tu hija no está y que la palabra para siempre me va a acompñar toda la vida. Estoy en un grupo de duelo en la Asociación Alaia y mis compañeras en el grupo son mis compañeras en el dolor. Siempre estará María en mi corazón, en mi cabeza, en mi vida y me reconstruiré al igual que mi marido, pero jamás seremos los de antes. quien sabe si mejores por haber experimentado un dolor tan intenso. Mi vida ahora es una incógnita, sólo pido fuerzas para que María me acompañe en una posible felicidad venidera.
    Un saludo y gracias por darnos herramientas para vivir.

  36. Mª Jesús dejó su vivencia:

    Mi hijo se mato con su coche contra un árbol hace un año
    ,a veces tengo dudas que lo hubiese hecho a proposito, no tenia trabajo y aquella noche discutió con su pareja y conmigo; se marcho enfadado,cuando volvia para casa a las dos horas aproximadamente pasó lo que pasó a 3km de casa.
    A consecuencia de esto la familia se esta deteriorando pues mi hijo mayor al no verme llorar a moco tendido piensa que no me importó la muerte de su hermano y ha cambiado de caracter hacia mi. Asi que ya véis, he perdido dos hijos.

  37. Mercedes dejó su vivencia:

    Intentaré encontrar este libro y leerlo porque necesito algo que me ayude a entender.

    Hace apenas tres semanas que perdí a mi única hija de casi seis meses por muerte súbita. SI hubiéseis visto cómo era mi pequeña….cómo era de rica, de simpática, de alegre…cómo era no, cómo es porque no me gusta hablar de ella en pasado.
    Estoy desesperada, todavía no me creo que sea verdad y que mi pequeña, mi princesa gordita no vaya a volver. Éramos tan felices…y yo no sabía que se podía sufrir tanto hasta ahora.
    Siento como si me hubiesen arrancado el corazón. Esto ha destrozado mi vida, toda mi alegría, la vida se ha llevado a mi muñeca de un día para otro, es que no lo entiendo, por qué así? por qué? No puedo soportarlo.

    No paro de intentar buscar una explicación, no sé qué hacer, ni a dónde ir. Me sobra el tiempo, sólo quiero que pasen los días.

    Supongo que pasará el tiempo y este dolor insoportable se mitigará porque si no, todos nos suicidaríamos. Pero ahora estoy hundida y me parece impensable poder seguir adelante sin mi hija.

    Un abrazo Pedro, porque ahora entiendo lo que pasaste, ahora sé lo que es perder un hijo.

  38. Montse dejó su vivencia:

    Queridos Pedro, Teresa, y Jorge,

    En primer lugar felicitar a Pedro por su testimonio, que estoy segura que aparte de haber sido una vía de escape a sus sentimientos y sus emociones, ayudará en el camino de la superación, y del tabú que a veces supone la pérdida de alguien, a ir poco a poco superando ese camino, y sentir aliento y comprensión en tus palabras.

    Compré el libro la pasada semana, a través de internet y llegó a mi ayer dia 4/1. Hoy, un dia después, lo he terminado ya. No podia, ni quería, dejar de leerlo. Pude ver la entrevista ofrecida en Ana Rosa, y como yo también he sufrido una pérdida jóven, temprana; y he buscado tantas y tantas respuestas, pensé que tu libro me haría bien, si más no habría algún pasaje que me resultaría familiar.

    Hace dos años, justo ahora el 31 de diciembre enterramos a Sergi, 20 años, era primo mio y, al él y yo ser hijos únicos y por la estrecha relación que tienen sus padres con los mios, crecimos como hermanos. De pequeños viajabamos juntos, saliamos los fines de semana, mi primera pelicula en el cine fue con él, mi primer concierto (yo era mayor), luego nuestras escapaditas a otras ciudades, Países, etc…ya los dos solos. Con el compartí, viví momentos de esos que se te quedan tan tan adentro que te emocionas al recordar, me reía casi sin querer, y sabia que sólo una mirada bastaba para saber que nos queriamos decir. Para mí siempre fue especial, y yo sabía que de la forma que él me bien queria no lo hacía nadie, si más no de ese modo tan especial y tan suyo, por eso, el dia que nos llamaron para decir que habia tenido un accidente, que iba de acompañante junto a otra chica y que ambos murieron, fue el gran golpe de mi vida. No me enfrentaba a la muerte por primera vez, pero si a la muerte prematura, a la muerte injusta, jóven, y por eso entiendo esos previos momentos de descolocación en que te parece formar parte de un mal sueño.
    Los dias pasaban y parecian lentos, y sus recuerdos me golpeaban la mente y no queria ni podia dejar escapar ni uno, leí mucho, me informé, no queria que la rabia, las preguntas sin respuesta, el dolor se apoderaran de mí. Nuestra relación fue especial, y por eso yo quería cuidarla, quería hacer un “buen” duelo, a pesar de las lágrimas inevitables (Aún) y de la incomprensión.

    Su mayor legado fueron todo lo que pudo hacer y vivir intesamente antes de partir; su sonrisa. Y para unos padres, creo que es el mayor regalo poder sentir como su hijo, tras un paso fugaz pero intenso por la vida, dejó tanto, no? Y eso les hace aún más grandes.
    Dicen que el tiempo cura las heridas, yo creo más bien que te ayuda a soportarlo todo mejor, y por suerte quedarte siempre y aprender de lo bueno.

    Sus padres, como cualquier pareja en una situación igual, lo llevan como pueden, aún. No es pronto, si no que supongo que aún se preguntan tantas y tantas cosas. Intentan invertir su tiempo, trabajar de nuevo, e ir poco a poco volviendo a la vida normal intentando no sentirse muy culpables … poco a poco. Tengo continuo contacto con ellos, y no les doy consejos, ni les digo tópicos de esos que se dicen para evitar el silencio, entiendo que sobrevivir a un hijo debe ser la mayor tragedia, y les muestro mi afecto y mi cariño siempre y en todo momento. Como en su día lo hice con él que marchó sabiendo lo mucho que le queriamos todos, nunca le colgaba el teléfono sin decirle “t’estimo”, y siempre supo que para mí era ese hermano que nunca tuve y que siempre en él reconocí, y sus recuerdos son mi mayor tesoro.

    Al morir, hicimos un escrito en el cual puse, que “era tan grande, tanto, que no podía estar más tiempo entre nosotros”, pienso firmemente en esto, las personas grandes, como seres, tienen un paso fugaz y limitado por nuestras vidas, por eso siempre vienen y continuan estando bien cerca, velando por nosotros desde donde quiera que esten como lo hicieron en su día.

    Ánimo a los tres, a la familia, y mis felicitaciones por el libro, que estoy segura ayudará a muchas personas en situaciones similares. Has sido muy valiente.
    De hecho, la vida nos pone tan al límite que parece que no podamos sobrevivir a tanto dolor, y sin embargo sacamos la fuerza necesaria; sabemos rodearnos del apoyo necesario, y salir…de apoco…pero salir, de eso se trata.

  39. Miki Moreno dejó su vivencia:

    Querido Pedro:
    Permíteme, por favor, dirigirme a ti en este tono, aunque no me conozcas. Como referencia te diré que tu libro llegó a mis manos como un precioso regalo de mi cuñada, Clara Pérez.
    Lo leí en un par de horas.
    Aún sigo emocionado.
    Quiero encontrar palabras para expresarte mi cariño y mi admiración, pero todo lo has dicho tú.
    Desde esta ciudad africana, Ceuta, alguien siente tu duelo. El mío, calmado como un lago glaciar, comenzó hace 3 años con la perdida, natural por su edad, de la persona más importante de mi vida, mi padre.
    Ahora, tras la lectura de la trágica suerte de Diego y de vuestro devenir posterior, me siento tranquilo y animado por tus palabras. ¡Qué suerte tuvistéis en esos 10 años! ¡Qué afortunado fue Diego!
    Quiero brindaros mi más cariñoso afecto a ti, a Teresa, a Jorge y a todos los que estuvieron y están cerca de vosotros.
    Hoy soy mejor persona, gracias a tu testimonio. Tu libro estará en un lugar privilegiado en mi biblioteca, para tenerlo siempre a mano.
    Un beso enorme y un abrazo profundo.
    Gracias.
    PD: Diego, estate tranquilo dónde estés, pues aquí todo está bien… ¡¡¡Muac!!!
    Miki.

  40. Maria dejó su vivencia:

    Lo siento. No puedo parar de llorar y de dar gracias a Dios por lo que tengo.
    Por desgracia ya sé lo que la muerte significa, y después de 11 años no consigo superarlo. Sólo acierto a besar a mi hija y decirle lo mucho que la quiero. Si algo le pasase estoy segura que no querría seguir viviendo sin ella. Y ahora, siento dejarles, me voy a jugar con el amor y el motivo de mi existencia………
    Gracias por ser tan auténtico Pedro.

  41. Carmen Batanero dejó su vivencia:

    Yo no he vivido tan terrible experiencia con ninguno de mis hijos (tengo dos adolescentes), pero si viví la pérdida del pequeño de una de mis hermanas. Con tan sólo 4 años falleció de una meningitis fulminante. Si fue un error médico, jamás lo sabremos, porque ya era suficiente el dolor que sentíamos toda la familia como para pararnos a pensar en negligencias hospitalarias. A los tres meses de fallecer mi sobrino, mi hermana y su marido se separaron, porque no pudieron vivir la pérdida del mismo modo. Fueron dos “muertes” demasiado seguidas y pasó un año terrible. No hay un sólo día que ella no recuerde a su pequeño, pero ha vuelto a mirar fotos del pasado (sucedió hace casi nueve años) y conserva sus cenizas en su casa. Tiene otro hijo de 16 años y fue su motivo para seguir viviendo. Con la ayuda de la familia y la de Dios, ha aprendido a vivir el día a día con alegría y nunca falta una hermosa sonrisa en su rostro. Tengo 53 años y ella 43 y es el espejo en el que me miro a diario, porque es un ejemplo para toda la familia.
    Hace dos años escribí un cuento (publicado) en el que hablaba de mi sobrino y de la terrible experiencia vivida por su madre. Ella lo ha leído y vive en paz con Dios y con el mundo.
    Nunca se olvida el hijo perdido, pero si conseguimos recordarlo cada día con alegría, seguirá estando vivo entre nosotros.
    La madre Teresa dijo algo parecido a que “no hay persona más pobre que aquella que no tiene quien le recuerde”. Por eso nuestro niño, allá donde está, es riquísimo en afectos, porque sigue en nuestros corazones.
    Muchísimo ánimo y todo mi cariño a todos aquellos padres que hayan pasado por esa situación.

  42. Rosa dejó su vivencia:

    Hola Pedro.

    Lloré la perdida de tu hijo porque iba al colegio de mis hijos, fue algo muy doloroso para todos ellos. Yo tengo un hijo con una enfermedad grave y en uno de sus ingresos casi lo pierdo, fueron los minutos más duros de mi vida, no puedo imaginarme vivir sin ellos.

  43. Meli dejó su vivencia:

    Una vez leí un comentario de un politico que decía ” en el mundo hay dos clases de personas, las que han perdido un hijo, y el resto”. Y que razón tenia. Soy una ex-madre. perdi a mi unico hijo con 18 años en el 2008. Y solo puedo aportar a este debate, que quien no lo ha pasado, es imposible que lo pueda entender. Hay que ponerse nuestros zapatos, para saber lo que duelen a diario. Somos, desgraciadamente cada vez mas padres en mi situación, las enfermedades y el trafico hacen aumentar esta cifra dia a dia. Y para los que tienen la suerte de no haberlo pasado, les diré que a un hijo no se le olvida nunca. Se aprende a vivir con el dolor. La felicidad, nunca será la misma para nosotros. Podremos sonreir, pero nuestra sonrisa, no será completa nunca. Tengo un blog de padres en duelo. somo cada vez mas y solo juntos nos comprendemos. Un Pedro, conocí tu caso, por que vivo en Majadahonda, y uno de los profes de futbol era amigo de mi hijo. Lo sentí mucho.
    Un abrazo fuerte

  44. Damaris dejó su vivencia:

    Le escucho como un lienzo blanco que esta rasgado por muchos sitios, y de cada uno sale un hilo de sangre.
    Perdi un hijo hace diez anos. Soy psicoterapeuta, seguí siendo madre de otro hijo y esposa de un hombre maravilloso. He intentado vivir y lo hago.
    Mi dolor esta ahíi.Y es cierto que cambia, se mueve, pero sigue ahí.
    Por estar mi lienzo rasgado puedo tamizar con mas imperfecciones que pureZAS lo que la vida nos depara.
    Pero sé que mi lienzo, aunque rasgado, es mas fuerte.
    Gracias por tener el valor de escribir este libro y además por compartir la desnudez de vuestra alma.

  45. miriam dejó su vivencia:

    hola pedro. desgraciadamente somos muchos los padres que hemos perdido un hijo…. en nuestro caso fue Alejandro…. el nació con una grave enfermedad y después de 5 intensos meses de lucha en un hospital madrileño nos tuvimos que despedir de él. Para nosotros fue muy duro porque Aejandro era un bebé muy deseado y nos costó mucho tenerlo…
    Hoy he visto en el periódico tu entrevista y me siento identificada contigo y con tantos otros padres en duelo y me alegra poder decir que aunque el vacio en el corazón está siempre y es algo que siempre estará; del duelo se sale… y ese debe ser nuestro mensaje. Gracias.

  46. Miguel dejó su vivencia:

    Hola Pedro

    Yo tengo un hijo, mi primer hijo, que ha nacido hace menos de dos meses prematuro y con un problema de corazón y estamos esperando que gane peso para que le operen.

    En este tiempo que llevamos en la unidad de prematuros he pensado mucho acerca de la vida y de lo bien que me había tratado antes siempre y son muchos pensamientos y emociones que se cruzan acerca de él y de como será su vida. Muchos temores también.

    He pensado varias veces en hacer un pequeño diario con mis sentimientos para leérselos algún día, pero me emociono mucho cuando intento escribirle.

    Un abrazo fuerte.
    Miguel

  47. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Gracias, Leyre, por tus palabras de apoyo y por tu trabajo responsable. La tuya es una labor importante, complementaria a la educación y al cuidado que los padres debemos a nuestros hijos. Pero disponer de instalaciones seguras es lo que realmente evitaría los accidentes. Y esa es una responsabilidad que trasciende a la de padres y educadores. La educación y la vigilancia no son medidas preventivas suficientes contra el instinto atrevido de los niños y su necesidad de explorar sus límites. Debemos por tanto inspeccionar y exigir que todas las instalaciones estén dotadas de dispositivos antivuelco integrados y cumplan con requisitos mínimos en materia de prevención de riesgos.

    Muchas gracias,Leyre,por tu sensibilidad e implicación.
    Un abrazo muy fuerte.

    pedro.

  48. leyre sierra luengo dejó su vivencia:

    No tengo vivencia que contar y espero no tener que contarla nunca, pero he visto que este es un medio para poder transmitirte mis sensaciones.

    Tu historia me llegó a tiempo real por medio de mi madre (trabajadora del club Atletico de Madrid) y me sobrecogió. No tengo hijos propios, pero tengo 25 a los que educar y solo la idea de perder a alguno de ellos me hizo llorar.

    Hoy tu libro ha llegado a mi también de manos de mi madre, la cual lo trajo a casa emocionada de oirte hablar en la presentación a la que la invitaste.

    He tardado una tarde en poder comprender el sufrimiento de perder lo más importante en un minuto. Pero el motivo de escribirte no es solo transmitirte todo mi ánimo y cariño, sino decirte que yo, desde mi puesto de trabajo, cada día lucho por evitar esos accidentes tan trágicos, como evitables.
    Me gustaría que algunos de mis alumnos fuesen capaces de tener la empatía de los adultos y poder comprender el porqué su profesora se pasa el día diciéndoles: la portería nunca se toca, las canastas móviles ni se miran, los bancos…son para sentarse.

    Solo decirte que yo lucho porque el accidente de Diego jamás se repita.
    un saludo , Leyre Sierra Luengo

  49. Pedro Alcalá dejó su vivencia:

    Gracias Francisco por compartir tu vivencia. A veces nos ciega tanto nuestro dolor que nos parece único e inédito, se nos olvida que quienes nos rodean también tienen su propia historia de dolor y vida.
    Seis años, y el recuerdo de tu mujer sigue en tu corazón. Eso me anima.

  50. Francisco dejó su vivencia:

    La experiencia que he vivido ha sido muy dolorosa , como creo que es toda pérdida de un ser querido. El caso de Pedro Alcalá me resulta especialmente sensible, por tratarse de un hijo de corta edad y en una circunstancia tan imprevisible como lo fue el fatal accidente.

    En mi caso, fue una enfermedad degenerativa la que apartó a mi mujer de mi y de nuestros hijos, un proceso que, aunque rápido, nos permitió ir mentalizándonos de la situación a la que nos enfrentábamos. Estuvimos muy unidos, ayudándonos unos a otros y con grandes dosis de cariño, lo cual nos hizo atravesar los primeros meses, los más difíciles, con cierto sosiego. Fue de gran importancia también el apoyo de la familia, amigos y compañeros de trabajo. Después, el día a día, tomar las riendas de la vida, activamente, aprovechando las cosas sencillas de las que siempre puedes sacar momentos de felicidad, ha sido lo que nos ha ayudado mucho a superar la situación.

    Seis años después, te das cuenta de que continuas llevando en el corazón a tu ser querido, pero vives buscando felicidad, siendo más consciente de las cosas positivas y realmente importantes de la vida.

Cuenta tu vivencia